Hoy nadie




Hoy nadie velara por mí ni mis amigos ni mis hijas.
Hoy nadie me acompañara ni mis amigos ni mis hijas.
Hoy estaré solo, nadie me acompañara.

Yo tenía fe en recuperar el cariño de mi princesa
Pero mi propia sangre me la arrebato
Hoy ella mi princesa pagara por todo, lo hecho y por hacer.
Hoy llegare a mi puerto preferido, librare mi última batalla,
la cual está perdida si mi princesa no me ayuda.
Me entregare y rendiré todas mis armas al maléfico.
Perderé mi vida y alma, me condenare para toda la eternidad.
Entonces todos mis poemas tomaran vida, recordando lo que se pudo evitar y no se evitó,
por ignorarlos y no saber entender las señales de lo que avisaban

Rugirá el trueno, el rayo iluminara los cielos de una forma terrífica,
la lluvia parecerá el diluvio universal, el viento bramara, el mar rugirá al estrellarse las olas contra las rocas.

Todos los infiernos serán desatados, mis demonios camparán a sus anchas haciendo el mal.

Y mi corazón y alma no descasara jamás, caminara, por sus sueños no dejándola ni de día ni de noche descansar,
pidiendo justicia, de una forma fantasmagórica, me recordara sentirá escalofríos,
pues sentirá mi presencia a su lado, aunque no me vea,
estaré recordándole su traición, cobardía y orgullo, que me condujeron al suicidio.